domingo, octubre 11, 2009

Se lo propongo ahora...

Eran las dos y media. se sacaban la ropa lentamente, mientras corríamos hasta las oficinas interiores. No se daban cuenta de los intereses externos. Sólo sabían que sría la única vez que se podrían sentir cercanos en ese sentido, cercanos, piel a piel, rozándose en un frenesí. Ella agradecía al ser que albergó la vida que hoy le daba esas caricias, esos besos, esos empellones de agonía./es increible, que lo piense y cada vez me convenza más que todo esto debió pasar, y simplemente, porque si no hubiera tenido el valor de referirme sólo por ser al tema, estarías en otras cosas, quizá nunca te hubieras fijado en mí como la mujer que soy, fea e imprecisa, pero mujer al fin y al cabo... porque realmente no puedo dejar de pensar que te agradeceré eternamente haberme tocado como lo hiciste, por fugaz y efímero que fuera tu abrazo, por lo nada de compromisos que se arrastrase hasta aquí.../ simplemente necesitó proponerselo, y ella se preguntó cuál era realmente la idea que le había tocado decir hace tantos jueves atrás, cuando el frío impedía ver la piel en su tono natural. Sus ojos claros, sin caer en fetiches, siempre le habían parecido algo interesantes, pero nunca habían sido parte de esa obsesión que cada día, en cada segundo, se le introducía por todos los poros. Sin misericordia. Placer después de todo. Placer. Una instancia solos. Sin cómplices realmente, porque nadie era aún al tanto capaz de saber que hubiera sucedido en donde estaban, moviendose como nunca antes, y nunca después. Sin decirse nada, por inmadurez él y por aguantarse la vulgaridad ella./que mirada tan abasalladora tienes, hermosa, preciada, clara y brillante... una sonrisa enfermizamente cautivante... unas manos horrorosas, pero firmes, acariciadoras, misericordiosas en todo aspecto... te amo... y nunca lo sabrás.../se colocaron sus ropas después de todo, y cada cataclismo se encerró en cada baúl, los ensueños se esfumaron como vaho de amanecer. Ya no había más nada que hacer, ni que decir... Para cuando volvimos, como dos semanas después, la noticia nos dejó lelos. Había sido una tragedia. Lisa y llanamente, no se sabía porqué las persianas habían sido destrozadas, las ventanas altas quebradas, y se escuchaba sin encontrar la fuente una música estruendosa. Tuvimos que sortear los obstáculos de una mueblería desperdigada por los suelos, para fijar los ojos en el horror.... su cuerpo ya no tenía la forma humana que siempre había valorado. Era un amasijo de huesos, músculos a medio podrir, y la vista fija hacia el cielo, con una mirada de espanto eterno. Se había lanzado al vacío, y creemos que sólo fue porque dejó de existir lo que tenía sentido para los dos. Simplemente Jaque Mate.-
somos libres al escribir

lunes, marzo 03, 2008

Carta a Don Fabio

Don Fabio: ///
No somos seres celestes, me doy cuenta. No somos siquiera seres normales, sino una maraña de secretos que a simple vista no tienen razón de existir. Ni de mencionarse. // ¿Por qué nos conocimos demasiado tarde? ¿Desde cuando el tiempo fue de la manera en que nos mostró su naturaleza, siendo amigos desde mucho, muy amigos hasta hace poco, y un amasijo de pasión unos días atrás?// Hubiera preferido un encierro de mil años de vida en la cárcel de Alcatraz, que estar en el aprieto de no volverle a mirar a los ojos, de envolver mi vida en lo cotidiano, para dejar de pensar que algo de su interior sigue pensando en mí... quizá, en otras vidas, para vivirlas, del amor que hubiéramos gozado a todas anchas, sin escondernos, sin avergonzarnos, sin daños a otros, quienes nos esperan en casa, para leer en nuestros ojos la dicha de haber elegido por obra y gracia de nuestro intelecto.// Señor Fabio, estoy completamente segura que en su vida hay una grieta, calando hondo en sus huesos, desde que nos conocimos, y que yo, infinitamente ingenua, no me di cuenta que también la poseía, antes que usted. Y que necesité ser imposible de obtener a la luz del sol, para que despertase de mi idílico sueño, lleno eso sí de llantos y esperas, angustias y desilusiones, y una gota del venenoso zumo de Baco, para involucionar hacia mis deseos. Sus ojos, impenetrables sendas hacia la selva amazónica, desesperadas jornadas que halla llevado hasta aquí, cerca de mí, aún sin amarme ni pensar en quien soy... //Un lámpara apagada, y la noche llega a merced del sol. El hombre se levanta de su cama, dispuesto a remecerse el hastío y el sueño, pronto a seguir las rutinas milenarias. Ve a su lado, y una silueta sinuosa y profundas curvas estremecen su curiosidad.//¿Quién soy para hacer el milagro de la noche? Toma la materia desde donde proviene la silueta, y se convierten en uno solo, otra vez. Una tras otra, las voces van desgarrando el aire circundante, limpiando la atmósfera del odio, vertiéndose elíxires y fragancias indisolubles// He vuelto, Señor Fabio. He dejado un camino hacia mi locura. He vuelto de nuevo a ser yo misma, y a entende que lo nuestro es sólo un espejismo en medio de la solitaria reunión de las gentes de toda época, al calor de la noche, bajo el farol de la ignorancia y el silencio obligado.
Me temo que si le vuelvo a ver, moriré de dolor. Y usted seguirá su curso. Y eso es lo que más me aterra.
Desaparecer.
Escocia, 1981
somos libres al escribir

miércoles, enero 16, 2008

Una condena agradable...

La vida se vacía y tú no estás aquí... El norte se vuelve sur, todo gira, sin cesar y sin avisos. Me latía el corazón a un ritmo cada vez más leve. Me devuelve el aire con los gritos que traté de expulsar desde el sucio fondo de mi vida. Me faltan las putas palabras para describir las angustias diarias, el llorar secamente, dar las caras largas a todo el mundo cercano, cada vez más lejano, y que me voy metiendo en mi individualidad, sin parar de preguntarme ¿Por qué no me siento libre de amar, de sentir, de hacer lo que hago, hacemos, y estoy siempre atenta a lo que vaya a suceder? las semanas que están pasando desde que te vi por última vez son una prueba cada vez más pesada, a veces me siento niña otra vez, y necesito a mi mamá para solucionarme las cosas. Nadie tiene todas las respuestas, menos yo. Es por todo lo que damos, que necesitamos recibir amor. No digo que sea un dame-doy, pero si no existe algo más allá de palabras, lejanas, constantes pero a goteo, no puedo estar esperando a creer lo que me digan. Soy infeliz, y no sólo sea el amor el que me tiene encadenado a una enfermedad casi mortal, sino por todo lo demás de este planeta, y Dios me trae más y más cruces, parece que ando medio echando a morir el alma. Estoy pensando en algo bastante estrambótico. Conozco a muchas otras mentes en cuerpos comunes y corrientes como el mío, y sé de algunos seres capaces de desviar mis anhelos fugaces de que todo esté al paso. Esperar y esperar, las horas se comen mi estómago. No tenías que pedir disculpas. Ese "¿te molestaría?" me venció. me descargó una potente lanza de veneno, que se fue desde mis rodillas, hasta el pecho. Y me cuestiono ¿por qué tengo que ser tán débil, tan suceptible, tan hormonal?... tan fértil... un corazón tan indomable, tan duro y frío, dentro de un cuerpo hirviendo, lleno de desesperaciones diarias, y que se afrontan siempre de las peores formas. Cualquiera puede adueñarse de mi temperamento, pero amar es algo tan profundo, tan distinto. Que somos volátiles, cuales plumas al viento. Que ocultamos nuestra naturaleza, y al mostrarla, hombres que saben lo que no ven pueden concluir lo que imaginaban. Una locura igual, tras la cortina de la desvergüenza y el hastío de hacer el deber y sólo lo decoroso. Si somos de barro, ¿Quién nos convierte en vasos de cristal? Justo al medio de la copa, un rastro de rojo vino que ante la mano adquiere calor y dulzor. Si no me tocas, ni me escuchas, si no celebras lo que respiro, los suspiros de mis ojos, el agua vaciada en mi cántaro... ¿Esperas que escriba sobre ti?. Si aparte de condicionar el baile de mis pies, te enojas y te vas ¿A donde me quedo a morir? Te estás perdiendo el oro y la plata por tu seguridad ignorante de tener los pies siempre puestos en las cosas del hoy, que un mañana se que avalanza vertiginosamente, y yo ya lo estoy viendo bajo una sola sombra... la mía... //////////////// somos libres al escribir

lunes, noviembre 26, 2007

Hola, Dios

Hola, pues, Dios...
Te saludo porque me mandaste hace unos dos meses un encarguito muy pequeño, aún en formación.
Fue inesperada la luz que se abrió bajo la tierra, justo en donde se colocan las pisadas y se toma un camino más serio, más arriesgado, menos indiferente... Y parece ser que pusiste los ojos y pusiste el plomo, acertando de forma fatal y certera... a mi me lo reservaste para otra vez, pero ya alguien está contando en forma regresiva, desde aquí, al cielo///
Se miraron dos momentos, a distintas horas, bajo la lámpara precaria que apenas les dejaba estudiar de noche. No lo entendían completamente. ¿Por qué? ¿Cúando lo iba a saber? ¿Pensaste que yo soy algo más que otra persona? Se agachó ante la imponente fatalidad, cerro los ojos. Parecía que una estrella había surcado el cielo, y había ocupado el lugar de la luna. No existen planes definidos para tu vida, y esto fue parte de tu inconstante trabajo de cuidados y mimos para ser una persona feliz. O sea ¿Seré feliz?. Lo dudo. Pero no lo niego.///
El otro día, la furia y la insensibilidad jugaban a los dados...ahora me dices tantas cosas... por mí, que todo hubiera sido tan normal como siempre... por él, que todas las penas y tormentos cayeran a mis espaldas. Lo había olvidado, como quien tira algo a la basura. Y si no es por la msiericordia que abrigaste en su corazón, hubiera muerto en la batalla. Estoy comletamente arrepentida. No lo volveré a cometer.///
Estamos en un universo paralelo, con el mismo miedo, pero alcancé a arrancar....-
Dios, estoy en deuda contigo por este tiempo.....///(:O)///
somos libres al escribir

lunes, octubre 29, 2007

Al borde de la cornisa

Esto para mi es un fluir y fluir, como si de repente el ocaso asomara, y despareciera a su propio antojo. Qué busco, me preguntas, y yo respondo ¿Acaso crees que busco algo?. Te doy besos, y te conviertes en aire, fresco y limpio, frío y seco, para ahuyentar los deseos de mi cuerpo. Qué gusto me daría si sólo fuésemos dos, y aún siendo eso que nos ve la gente, pudiéramos estar más juntos que antes, más cerca uno del alma del otro, no preguntar tanto, encontrar respuestas antes. Sólo pensar./// El vagabundo incesantemente repetía su salmo diario. Juraba haberse visto de blanco, cuando la lluvia teñía de gris hasta a las nubes, y su cuerpo aún conservaba los estertores de la bebida. La mujer era una nítida botella de perfume, llena de savias y colores que en denodado azul, irradiaba la seguridad de tener todo lo que se desea en los 10 segundos en que se ve a los demás. Le acompañaba un animal no más grande que la media de su pantorrilla, el cual neurótico e infantil, ladraba a la escasa luz del sol asomada entre la pre-tempestad. Envidiaba el mendigo el cariño que la mujer prodigaba a su alrededor, y esperaba ver en el perro la misma mirada consolada de quien jamás ha tenido privaciones. "Si yo hubiera amado de tal modo a los que me amaban, habría sido mucho más rico que ella". Ya no es tiempo de lamentarse, señores.///Me han golpeado. estoy en mi baño, escondida en la tina, tratando de maquillarme porque mamá va a venir a visitarnos. Estoy todavía desnuda, porque mientras me maquillo voy lavándome la sangre de las piernas y brazos. Me gritó en el bar, y no estuvimos ni siquiera diez minutos... llegamos a la casa, y sin poder preguntarle porqué me gritaba, lanzó una mano hacia mi mejilla derecha, bofetada que sonó como una campana en mi cabeza. Siempre lo mismo. Que el vecino te está mirando, que tu ropa se te ajusta demasiado, que la niña esa te dice demasiadas cosas de mi, que todo, y que nada. Ahora estoy más frita que nunca. El vestido de hoy era floreado, con una cinta a la cintura, de esos mini vestidos que se usan. Me presenté en el bar, deseosa de pasar una tarde feliz, y tranquila, porque quería darle una sorpresa a mi marido. Y no pude ni saludar. Me cogió fuertemente del brazo y me dijo ¿Acaso así te paseaste hasta acá, donde todos los hombres te miran?. De ahí no recuerdo más. Me vi yendo de una sala a otra, de una habitación a otra, mientras reclamaba por un rato de silencio, para aclararle que quería estar con él y decirle lo que me sucedía... Su bastón abrió mi piel de forma dolorosa y certera. Casi me desmayé. Clamo por que pasen las horas, mi mamá se vaya y pueda dormir. Sólo dormir./// Caminaba aquella, con el perrito en sus brazos, ajena a las luces de los locales que vendían joyas, ropa, y aderezos para su cena. Buscaba El letrero verde, con letras moradas y negras. Su perro clamaba por un trozo de carne, o su comida especial, ya que habían pasado las horas y no habían vuelto a casa. ¡Lo encontré! dijo la mujer, y en ese instante, abrió su minúsculo bolso, sacó unos trozo de comida de distintos colores, y los depositó en un platillo... en los diez segundos en que volteó para ver a su alrededor, notó la maraña de transgresiones nocturnas que afeaban las calles de la ciudad. Entonces, su punto cúlmine fue la figura hosca y burlona de un hombre recostado en la vereda. Las miradas de ambos fue un haz de fuego y luz. Ella hizo una mueca de asombro, y él no pudo reconocer en ella un pasado infernal. De cuando en cuando, la gente se reconoce como tal. Ladrón o santo, Leal o traidor. Entró al local, y el viejo hombre volvió a su común y corriente lástima hacia sí mismo./// Eludiste mi pregunta. Lo hiciste con gracia. Pero es una lección que aprenderé...//o//
Cracovia, 1975

viernes, agosto 17, 2007

Ira!

Y tú sigues sonriendo a pesar de todo y me dejas sentado, a una orilla de la casa y pasan los segundos y estamos a mano por una y otra razón /// De lo que concluimos dicho sea de paso arranqué las últimas dos palabras "adiós, vete" y quise regresártelas resarcirlas en la cara como si pudiera volver a emitirlas después /// Tengo una furia que ebulle por dentro y es azul por fuera no me puedes estancar en el aire y hacer como si esto nunca hubiera sido un crimen arrancarle los ojos con las palabras al oído cortar cuellos con los dedos moler huesos con tus huesos y tu carne vaciar su cintura y voltearla al resto del tiempo /// Las costumbres que tienes y más encima... te vas.
somos libres al escribir

lunes, julio 16, 2007

Sinónimo de pálido

Como un anzuelo, se suele pensar que el amor pesca cuantas almas pares puede encontrar. Se me designó la prenda de etiqueta, para merecer esto. Un ramo de flores que tiene el particular aroma a masculinidad. Un cetro de reina, donde posar las miradas del los semidioses, y entender que el cielo está plagado de electricidad. No pongas los dedos en el enchufe, cariño./// Dulces veladas, a plena luz de una ampolleta semidesnuda, y rodeados ambos de paredes indispensablemente cerradas; se cree que la intimidad se concreta tras ladrillo y estuco, y mientras emerge la vida monótona tras este fuerte, los dos nos exploramos las rutas seguras. Comencé por quitarme los pétalos marchitos, aún sabiendo que los pistilos tienen todavía las puntas verdes. Pero no logro encontrarme en él./// No es él. Soy yo.///Rodamos en su espacio, mientras mis dedos se aventuran en su cuerpo, mezclándose con su piel, blanca como el frío que suele hacer en este tiempo. Los suyos buscan protegerme y yo no sé todavía bien de qué, pero alguna parte de mi mente sí sospecha. Y tengo tanto terror como cualquiera, sólo que a mí me paraliza antes de tiempo. Su ser en cierne se tornó turgente al tacto, sensible a una brisa de mar, y mi lengua estaba lejos de alcance, en otro paradero. Suelo apoyar mi cabeza en su pecho, sentir el temblor de su corazón, y se irradia de magia, se inunda de movimientos, me busca, me quiere, me necesita allí y en ese momento, y yo quiero ser a quien necesita. Siempre estoy espectante de su fuerza, y cumplo mis propios otros deseos. Menos dejar de tener miedo. Su alma esta repleta de anhelos lejanos, que a veces convergen con el momento, y a veces tienen la sensación de dejarlo todo claro; no es lo mismo ser un desgraciado a que te digan que lo eres. Me contó lo que le han dicho muchas veces, y me molesta que suspenda la felicidad que lo embarga porque quiere hacerme feliz así con su vida. Quiérete un poco, hombre, ¡por Dios!. Acaricio su pecho, sus brazos, su cara, su cabellera, sus labios, su frente, sus ojos, sus rodillas, mientras nos besamos. Beso su transición entre directriz y maquinaria, y vuelo al espiral de su oreja, a la otra, al centro, y jamás dejo de sentir que es él y no otro personaje. Siento unos breves instantes conmoción en mí, y quiero que siga moviéndose. A veces creo que más que deseo, experimento una cierta ternura universal. A veces siento que sólo falta un elemento para darme cuenta que haremos tanto más allá de dos cuerpos, cuando sobrepasen las metas de mi confianza, quizá con la sensación de haber comenzado de prisa, ir deteniéndome a pulso, tentar la suerte en cada acto y acertar. Desarrollamos en los cielos negros la vista infrarroja, para encontrarnos sin perder tiempo. me abraza fuerte, siempre agradece estar suspendido de mis brazos, y ver en mis ojos y juntarlos con los suyos...///Hace poco, hemos descubierto que éramos dos búsquedas infructuosas, al parecer del tipo de hallazgo que se ve desde fuera, y no se lo encuentra del todo. Todos saben que andamos de manos atadas, que saboreamos nuestro sabor a hombre yo, a mujer él; todos ven el bien en nuestras acciones, y la posibilidad de volvernos otras personas, como si el amor fuera capaz de volverlo mujer y volverme hombre, como siempre se sueña cuando se habla de piel. Lo que no ven no saben inventarlo, y eso nos ha dado ventajas. Que piensen majaderías inútiles, nos vemos todo el tiempo, y cuando nos vemos, somos certeza.///No cualquiera puede decir lo mismo.